Tradicionalmente, el dolor de hombro se ha diagnosticado centrándose casi exclusivamente en los tendones del manguito rotador. Sin embargo, la evidencia actual nos muestra que el dolor es mucho más complejo.
Hablamos de Dolor de Hombro Relacionado con el Manguito Rotador (RCRSP), un término que engloba diversas estructuras e incluye factores biomecánicos, psicosociales y de sensibilización central.
1. ¿Por qué no solo "tendinitis"?
Muchos hallazgos en pruebas de imagen (ecografías o resonancias) aparecen en personas sin ningún tipo de dolor. Esto nos obliga a mirar más allá de la estructura y centrarnos en la función y la capacidad de carga del tejido.
2. El papel del Ejercicio Terapéutico
La carga progresiva y controlada es el Gold Standard. El objetivo no es solo "fortalecer", sino mejorar la biomecánica del movimiento y educar al paciente sobre la función y su dolor. Ejercicios de control escapular y estabilización son fundamentales, pero siempre adaptados al nivel de irritabilidad.
3. Terapia Manual y Neurociencia
La terapia manual funciona como una excelente "ventana de oportunidad" para reducir el dolor a corto plazo y preparar los tejidos para que el paciente pueda realizar sus actividades cotidianas de manera adecuada y con menor dolor.
Puntos clave en el tratamiento:
- Educación: Explicar que "daño no es igual a dolor y la biomecánica es la clave".
- Carga Gradual: Empezar por ejercicios de estabilidad para controlar la irritabilidad.
- Factores de Estilo de Vida: Sueño, estrés y nutrición influyen en la recuperación.
Si sufres de dolor de hombro recurrente, el secreto no está en dejar de moverlo, sino en encontrar la dosis y la forma de movimiento adecuado para tu caso particular.