La neuropatía periférica inducida por quimioterapia (NPIQ) afecta a más del 68% de los pacientes durante el primer mes de tratamiento. No son solo "molestias"; es una toxicidad que impacta en tu capacidad para caminar, dormir y, en ocasiones, obliga a reducir las dosis de la quimioterapia.
Desde la fisioterapia oncológica, proponemos intervenciones seguras y eficaces basadas en la evidencia más reciente (Lodewijckx et al., 2022; Streckmann et al., 2024) para proteger tus nervios y mejorar tu calidad de vida.
🛡️ ¿Cómo podemos ayudarte?
La evidencia actual respalda dos intervenciones fundamentales que un fisioterapeuta experto puede integrar en tu plan de cuidado:
1. Entrenamiento Neuromuscular Específico
Consiste en ejercicios de equilibrio supervisados, progresivos y adaptados que ayudan al sistema nervioso a mantener su función a pesar del estrés de la quimioterapia.
- Evidencia: Se ha demostrado que este entrenamiento puede reducir la aparición de la NPIQ entre un 50% y un 70% (Streckmann et al., 2024).
2. Fotobiomodulación (PBMT)
Es el uso de luz en longitudes de onda específicas que activan la producción de energía (ATP) en las mitocondrias de los nervios, facilitando la regeneración axonal y reduciendo la inflamación.
- Evidencia: Los pacientes tratados con PBMT mostraron una mejora significativa en la capacidad de caminata y alivio del dolor en comparación con los no tratados (Lodewijckx et al., 2022).
⚠️ Seguridad y Especialización: El valor del experto
Es vital comprender que estas intervenciones no son "talla única". Se consideran seguras siempre que sean prescritas y aplicadas por un profesional sanitario con formación específica.
📘 Conclusión
En lenguaje simple: el ejercicio de equilibrio y la terapia con luz láser pueden actuar como un "equipo de mantenimiento" para tus nervios. El ejercicio los mantiene conectados con el cerebro y la PBMT les da la energía extra que necesitan para resistir la toxicidad de la quimioterapia.