Volver al Blog Última publicación: Dermatofuncional

Lumbalgia, TENS y Oncología

Manejo del dolor lumbar en el paciente oncológico

Autores: Susana Manzanares ·

Dolor · cancer · tecnologias · tratamiento

Enero 2026 Artículo Clínico

Introducción

La lumbalgia es una de las consultas más frecuentes en fisioterapia y el paciente oncológico no es una excepción. Sin embargo, el abordaje del dolor lumbar en este contexto requiere una valoración específica y precauciones particulares, especialmente en el uso de electroterapia como el TENS (Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea).

Etiología en el paciente oncológico

El dolor lumbar en pacientes con cáncer puede tener múltiples causas, no siempre relacionadas directamente con la progresión tumoral:

  • Metástasis óseas: Es fundamental descartar afectación ósea vertebral antes de aplicar cualquier terapia física.
  • Efectos secundarios del tratamiento: Corticoides, quimioterapia o radioterapia pueden debilitar la estructura ósea o muscular.
  • Factores mecánicos: El reposo prolongado y la fatiga pueden llevar a desacondicionamiento muscular y dolor mecánico.

La "Bandera Roja" principal es el dolor de características no mecánicas, nocturno o que no cede con reposo, lo cual requiere derivación médica inmediata.

TENS: ¿Es seguro en oncología?

El TENS es una herramienta eficaz para el manejo del dolor (Gate Control), pero su uso en oncología ha sido clásicamente controvertido. La evidencia actual sugiere que puede utilizarse con precaución y bajo criterio profesional estricto:

  • CONTRAINDICACIÓN ABSOLUTA: No aplicar electrodos directamente sobre la zona tumoral activa o metástasis conocidas.
  • PRECAUCIÓN: Evitar zonas de piel alterada por radioterapia.
  • INDICACIÓN: Puede ser útil para dolor nociceptivo o neuropático en zonas distales o alejadas del foco tumoral, siempre que se descarte riesgo de estimulación de crecimiento celular local (aunque la evidencia de este riesgo es limitada con TENS).

Mensaje clave: El TENS no está prohibido, pero debe evitarse la aplicación local directa sobre el tumor. Es una herramienta coadyuvante valiosa para el dolor musculoesquelético asociado.

Más allá del TENS

  • Ejercicio Terapéutico: El pilar fundamental. Fortalecimiento de la musculatura core y estabilizadores lumbares adaptado a la fatiga.
  • Educación: Higiene postural y manejo de cargas.
  • Terapia Manual: Movilizaciones suaves y tratamiento de tejidos blandos, evitando manipulaciones de alta velocidad en columna (riesgo de fractura patológica).

Conclusión

La lumbalgia en el paciente oncológico debe tratarse de forma multimodal. El TENS es una opción válida para el control del dolor si se respetan las contraindicaciones locales. Sin embargo, la valoración previa exhaustiva para descartar progresión ósea es el paso más importante antes de iniciar el tratamiento.