El manejo del dolor oncológico es complejo y requiere un enfoque multidisciplinar coordinado entre los servicios de oncología y las unidades del dolor. A pesar de los avances, muchos pacientes aún no reciben el control adecuado de sus síntomas.
Dato clave: El dolor afecta a casi el 90% de los pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad, impactando drásticamente en su calidad de vida y supervivencia.
Barreras Identificadas
Expertos de la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) y la SED (Sociedad Española del Dolor) han identificado obstáculos críticos:
- Falta de comunicación efectiva entre especialistas.
- Derivación tardía a las unidades del dolor.
- Déficit en la formación específica sobre opioides y técnicas intervencionistas.
- Subestimación del síntoma por parte del paciente.
Recomendaciones de Buenas Prácticas
Para optimizar el cuidado, el consenso establece:
- Multidisciplinariedad: Creación de comisiones hospitalarias de dolor oncológico.
- Protocolos Compartidos: Estandarización de criterios de derivación y manejo farmacológico.
- Tiempos de Respuesta: Las derivaciones urgentes deben atenderse en menos de 48 horas.
- Seguimiento Conjunto: El oncólogo y el especialista en dolor deben co-gestionar el plan terapéutico.
El Papel de la Fisioterapia
Aunque el informe se centra en la coordinación médica, las técnicas de fisioterapia son mencionadas como una herramienta complementaria necesaria que requiere mayor integración en los protocolos reglados.