Resumen editorial
El XXVIII Simposio de Revisiones en Cáncer ha puesto el foco en la evolución de los tratamientos de primera línea en los principales tumores sólidos y hematológicos. La sensación global es clara: la primera línea en 2026 es profundamente personalizada, guiada por biomarcadores y dominada por terapias dirigidas e inmunoterapia.
La terapia dirigida se consolida como estándar inicial
- La combinación de inhibidores de CDK4/6 con terapia endocrina se reafirma como estándar de primera línea en enfermedad metastásica HR+/HER2–.
- En tumores HER2+, la doble anti-HER2 con trastuzumab + pertuzumab sigue siendo la opción inicial más sólida.
- Trastuzumab deruxtecán gana protagonismo en escenarios de recaída precoz.
- En triple negativo, la inmunoterapia con pembrolizumab + quimioterapia se mantiene como primera línea en pacientes PD-L1+.
Intervenciones para mejorar la movilidad, el linfedema y la calidad de vida
- Prevención y tratamiento del linfedema: drenaje linfático manual, vendaje multicapa, presoterapia suave y ejercicios de bombeo.
- Recuperación de la movilidad del hombro: terapia manual, estiramientos progresivos y ejercicios activos-asistidos.
- Manejo del dolor postquirúrgico: técnicas miofasciales, movilización de cicatriz y neurodinamia.
- Fatiga oncológica: programas de ejercicio terapéutico aeróbico + fuerza.
- Fibrosis por radioterapia: terapia manual profunda, radiofrecuencia médica y estiramientos mantenidos.
La era de la inmunoterapia y los biomarcadores ampliados
- Pembrolizumab en monoterapia sigue siendo la primera línea preferente en tumores con PD-L1 ≥ 50%.
- Para PD-L1 bajo o negativo, la combinación quimioterapia + inmunoterapia continúa como estándar.
- En tumores con mutaciones accionables (EGFR, ALK, ROS1, KRAS G12C), los inhibidores específicos se mantienen como primera línea indiscutible.
- Se refuerza la necesidad de paneles NGS completos antes de iniciar tratamiento.
Optimización respiratoria y manejo de la disnea
- Entrenamiento de músculos respiratorios: dispositivos IMT, ejercicios diafragmáticos y control ventilatorio.
- Fisioterapia respiratoria: técnicas de higiene bronquial, espiración lenta prolongada, PEP.
- Rehabilitación del esfuerzo: marcha, cicloergómetro y entrenamiento interválico.
- Manejo de la disnea: técnicas de respiración con labios fruncidos y posiciones de alivio.
- Fatiga severa: programas de ejercicio adaptado con monitorización.
Avances moderados pero consistentes
- En glioblastoma, la combinación estándar temozolomida + radioterapia sigue siendo la primera línea.
- Se discuten nuevas estrategias con vacunas personalizadas y terapias TTF.
- El estado MGMT metilado mantiene su valor pronóstico.
- En tumores de bajo grado, las terapias dirigidas contra alteraciones IDH comienzan a posicionarse como opciones iniciales en casos seleccionados.
Rehabilitación neurológica y prevención de complicaciones
- Entrenamiento de la marcha: ayudas técnicas, reeducación motora y trabajo de equilibrio.
- Fuerza y control motor: ejercicios orientados a patrones funcionales.
- Tratamiento de espasticidad: estiramientos prolongados, movilización pasiva y técnicas inhibitorias.
- Prevención de caídas: entrenamiento vestibular y propioceptivo.
- Fatiga cognitiva: pautas de actividad graduada y descanso programado.
La biología tumoral define la estrategia inicial
- En tumores RAS/BRAF nativos, la combinación quimioterapia + anti-EGFR sigue siendo la primera línea preferente.
- En tumores mutados, FOLFOX o FOLFIRI + bevacizumab se mantiene como estándar inicial.
- La localización tumoral (derecho vs. izquierdo) se consolida como factor clave en la selección terapéutica.
- En tumores MSI-H, la inmunoterapia con pembrolizumab se consolida como primera línea.
Recuperación abdominal, suelo pélvico y movilidad
- Rehabilitación del suelo pélvico: biofeedback, ejercicios de Kegel y terapia manual.
- Dolor abdominal y cicatrices: movilización visceral y miofascial.
- Estomas: educación postural, manejo de presiones y ejercicios seguros.
- Fatiga y pérdida de masa muscular: entrenamiento de fuerza progresivo.
- Alteraciones esfinterianas: reeducación defecatoria.
La inmunoterapia como pilar indiscutible
- La combinación nivolumab + relatlimab se consolida como primera línea por su perfil eficacia/toxicidad.
- En mutación BRAF V600, las combinaciones dabrafenib + trametinib y equivalentes siguen siendo alternativas válidas.
- Crece el interés por la terapia neoadyuvante como parte del abordaje inicial.
Recuperación funcional y manejo de secuelas quirúrgicas
- Movilización de cicatrices: técnicas manuales y radiofrecuencia para evitar fibrosis.
- Rehabilitación tras linfadenectomía: prevención del linfedema.
- Dolor neuropático: neurodinamia y desensibilización.
- Fatiga por inmunoterapia: ejercicio terapéutico adaptado.
Intensificación terapéutica desde el inicio
- En enfermedad metastásica hormonosensible, la combinación ADT + antiandrógeno de nueva generación es el estándar.
- En pacientes de alto volumen, ADT + docetaxel sigue siendo una opción sólida.
- La imagen molecular (PSMA-PET) gana peso en la definición de la estrategia inicial.
Suelo pélvico, continencia y fuerza muscular
- Rehabilitación del suelo pélvico: ejercicios hipopresivos, Kegel y biofeedback.
- Incontinencia urinaria: entrenamiento de esfínteres y control de presiones.
- Dolor pélvico crónico: terapia manual y técnicas miofasciales.
- Sarcopenia por hormonoterapia: fuerza + ejercicio aeróbico.
Terapias dirigidas como primera elección
- En linfoma difuso B, la combinación R-CHOP sigue siendo la primera línea, con discusión de variantes con anticuerpos de nueva generación.
- En leucemia linfocítica crónica, los inhibidores BTK y venetoclax se consolidan como primera línea en la mayoría de perfiles.
- En mieloma múltiple, las combinaciones con anticuerpos anti-CD38 se posicionan como estándar inicial.
Ejercicio seguro y manejo de efectos sistémicos
- Fatiga severa: ejercicio aeróbico moderado + fuerza ligera.
- Neuropatía periférica: propiocepción, equilibrio y neurodinamia suave.
- Dolor óseo: movilización suave y ejercicio isométrico.
- Riesgo de infecciones: programas de ejercicio en entornos controlados.
- Alteraciones hematológicas: adaptación del ejercicio según niveles de Hb, plaquetas y neutrófilos.
Conclusión global
El simposio confirma una transformación profunda de la primera línea en oncología: terapias dirigidas, inmunoterapia y biomarcadores definen el punto de partida en la mayoría de tumores. La quimioterapia clásica sigue presente, pero cada vez más integrada en estrategias mixtas o reservada a perfiles muy concretos.